Ok… esto sí hay que decirlo.
En una ciudad donde cada temporada alta suele venir con el combo completo de problemas 😅 (agua, reboses y quejas), esta vez pasó algo diferente.
Semana Santa cerró sin caos en servicios públicos.
Sí, leíste bien.
💧 Sin carrotanques… y sin excusas
Por primera vez en años, el Rodadero no necesitó carrotanques.
El agua llegó como debía llegar:
👉 por la red
👉 sin improvisaciones
👉 sin crisis
Y eso en plena Semana Santa… no es poca cosa 👀
🚫 Cero reboses (sí, CERO)
Otro clásico de cada temporada:
los reboses de alcantarillado 😬
Pero esta vez…
👉 niveles controlados
👉 sistema funcionando
👉 cero emergencias visibles
¿La razón?
Un mantenimiento completo que se hizo semanas antes: limpieza total, estaciones de bombeo al día y hasta bacterias para controlar olores 💥
🧹 Calles y playas… en orden
Y en aseo también se sintió el cambio:
👉 calles limpias
👉 playas atendidas
👉 recolección a tiempo
No perfecto… pero claramente mejor.
⚙️ ¿Casualidad? No.
Según ESMAR, esto no fue suerte.
Fue resultado de:
✔ mantenimiento preventivo
✔ equipos alternos listos
✔ personal técnico trabajando full
Traducción:
cuando se hace la tarea antes… se nota después.
👀 Entonces… ¿sí se puede?
La gran pregunta queda en el aire:
👉 ¿esto fue solo por Semana Santa…
o es el inicio de algo que debería ser normal?
Porque una cosa es clara:
la ciudad sí puede funcionar bien… cuando se planifica.
Notipipol – Samarian Pipol
Lo bueno se dice… y lo raro también 😏