La montaña sagrada de la Sierra Nevada que no se visita sin permiso: una expedición hacia el pico Cristóbal Colón
El filmmaker Julián Sagardoy documentó una expedición de diez días hacia el pico Cristóbal Colón, en la Sierra Nevada de Santa Marta, tras obtener autorización para ingresar al territorio.
Samarian Pipol·
Una expedición de diez días hacia uno de los lugares más inaccesibles de Colombia muestra no solo la inmensidad de la Sierra Nevada de Santa Marta, sino también la relación espiritual que sus comunidades indígenas mantienen con este territorio.
Ajá, Pipol… vivimos al lado de uno de esos lugares del planeta que todavía tienen la capacidad de dejarnos sin palabras. 🌿🏔️
El documentalista y filmmaker Julián Sagardoy (@chulysaga) compartió imágenes de una expedición cuyo objetivo era intentar llegar hasta el pico Cristóbal Colón, en la Sierra Nevada de Santa Marta.
Pero esta aventura tenía una particularidad: antes de comenzar el ascenso, el equipo debía obtener autorización de las comunidades indígenas del territorio.
Antes de subir, había que pedir permiso
Según relata Sagardoy en su video, el equipo permaneció varios días compartiendo con la comunidad, explicando qué pretendían hacer y las razones de su presencia en el territorio.
Solo después de este proceso recibieron autorización para continuar.
El relato permite acercarse a una concepción de la Sierra que va mucho más allá de verla únicamente como una formación montañosa. Para las comunidades indígenas que la habitan y protegen, la Sierra Nevada constituye un territorio sagrado.
En el video se explica que la conciben como un gran organismo en el que los ríos representan su sangre y las montañas, lagunas y el mar permanecen conectados. De ese equilibrio depende también, desde su visión espiritual, el equilibrio del mundo.
Una expedición de diez días
Con el permiso obtenido comenzó la siguiente parte de la historia.
El equipo estaba integrado por ocho personas y debía transportar cámaras, equipos de montaña y alimentos suficientes para una expedición de aproximadamente diez días: cinco para intentar llegar hasta la cumbre y otros cinco para regresar.
No encontrarían refugios ni una ruta turística convencional. Todo lo necesario para permanecer en la montaña debía viajar con ellos.
Así comenzó el recorrido hacia uno de los territorios más difíciles de alcanzar de Colombia.
La Sierra Nevada vista desde otra perspectiva
Más allá del desafío de intentar alcanzar una cumbre, las imágenes dejan otra reflexión: existen lugares cuyo valor no está solamente en llegar hasta ellos.
Conocer la Sierra Nevada también significa comprender y respetar a las comunidades que la habitan, sus tradiciones y la relación que durante generaciones han construido con este territorio.
El propio relato destaca la presencia de pueblos indígenas como los arhuacos, koguis y wiwas, para quienes la protección de la Sierra forma parte fundamental de su cosmovisión.
Y para quienes vivimos en Santa Marta y el Magdalena, historias como esta también sirven para volver a mirar hacia arriba y recordar la dimensión del patrimonio natural y cultural que tenemos prácticamente al lado de casa.
La Sierra no es solamente paisaje. Es territorio, cultura, naturaleza, espiritualidad y comunidades que durante generaciones han asumido su protección.
¿Lograron llegar hasta la cima?
El video publicado por Sagardoy deja precisamente esa pregunta abierta. El primer capítulo muestra la preparación, el encuentro con las comunidades y el comienzo de la expedición, mientras que la historia de lo ocurrido camino a la cumbre continúa en su contenido.
Desde Samarian Pipol compartimos esta historia en LO NUESTRO porque también vale la pena mostrar esa otra dimensión de la Sierra Nevada de Santa Marta: inmensa, difícil de alcanzar, culturalmente viva y profundamente ligada a quienes la habitan.
💙 Pipol, ¿se atreverían a vivir una expedición de diez días por nuestra Sierra Nevada?
🎥 Fuente y relato de la expedición: Julián Sagardoy (@chulysaga).